grancirculo00en una civilización tan atropellada por las prisas que  hemos perdido el sentido de nosotros  mismos, y cuando alguien nos habla de  Educación de Paz  nos quedamos con los ojos en blanco sin saber si es una asignatura de la nueva ley de escolaridad de nuestros hijos,  o  si se da en alguna carrera universitaria.

A parte de los múltiples mensajes de  Paz que circulan por el mundo como algo lejano y utópico,  ante el término Educación de Paz, nos sentimos perdidos.

Desde  el parto nos están educando y aprendemos perfectamente a comer,  a atarnos los zapatos, a jugar con nuestros amigos, y a escolarizarnos para ser  personas “de futuro”, eso lo tenemos muy claro, y así transcurren los años. Después o entonces, nos topamos con otras cosas como  la violencia, la venganza, la envidia, en nuestro entorno , en nuestro trabajo, e incluso en nuestra familia.  Es duro vivir así. pero seguimos adelante. Finalmente,  un día,  nos fallan los esquemas que nos planteábamos en nuestra juventud y resulta que nada es lo que parecía ser.

Y entramos en crisis.

El mundo se nos cae encima y nos encontramos sentados en el suelo rodeados de mundanos añicos y planteándonos: ¿Qué hace alguien como yo en un mundo como este ?…. ¿Alguien nos aviso sobre esto?,   ¿En qué asignatura  venia eso de sentirse solo, dolido, rechazado, humillado, vencido? ¿En que momento  fuimos informados  de que  el éxito profesional, social o económico no es sinónimo de felicidad y satisfacción? y en el hipotético caso que hubiéramos sido advertidos, seria lo mismo, porque el hombre aprende solo de sus propias experiencias y las amonestaciones son inútiles.  Y piensas,  “¿esto es la vida ?…  La naturaleza nos da un cuerpo al que cuidar, con unas emociones para experimentar y una  chispa divina o mente para elegir, y a ese conjunto se llama ser humano.

La Educación de Paz 

Comienza en el momento en que ponemos nuestra atención y enfoque en reconocer nuestras emociones y hacer un buen uso de ellas, porque  es a partir de ahí que  podremos superar las crisis, los fracasos las perdidas y las quiebras emocionales, y aprenderemos que mas allá de todo ese caos  somos luz  y vinimos al mundo para aprender a brillar especialmente y después dar luz a los que nos rodean….

Una vez  aprobada esa asignatura alcanzamos la plenitud como ser humano.

Desde este pequeño espacio de paz, queremos aportar a los caminantes,  esas herramientas  con el fin de aceptar nuestras limitaciones y disfrutar de ellas superándolas con buen humor y alegría, porque eso es lo que nos hace más libres.

Namasté.